A mí me pasa que cuando en vez de responder rápido, trato de entender qué está detrás de lo que el otro dice (miedos, experiencias, ganas, de dónde viene), la conversación cambia. También suma que no sea un ida y vuelta para ganar, sino para pensar juntos.
¿A ustedes qué les hace click? ¿Alguna vez tuvieron una charla que les movió algo, aunque empezara “chiquita”?
Si quieren, cuenten cómo fue.
Para mí ayuda preguntar: ¿qué dato o experiencia está usando cada uno? No para “ganar”, sino para entender de dónde viene. También, si alguien está muy enojado, mejor desacelerar antes de enganchar.
¿A ustedes qué les parece? ¿Les pasa que en un tema serio terminan hablando de la persona, o logramos sostener ideas sin quemar puentes?
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